25.10.07

Los intelectuales y la casa

HOy he estado en la ignauguración de una exposición. Una exposición que no estaba mal como exposición. Estéticamente funcionaba y tenía buenas ideas. Lo único que fallaba era el ejercito de gilipollas que hemos ido a verla.

La exposición estaba en un local en la zona centro de Varsovia. La zona al sur del Palacio de la Cultura y las Ciencias. Es una zona donde hay un montón de edificios viejos y demacrados. La mejor zona para comprar barato en pleno centro. Y por ese hecho están surgiendo diferentes bares y galerías de arte por ahí. Así que allí estaba rodeados de intelectuales vestidos de manera muy molona. Todos guay del Paraguay. Hablando de sus cosas. Yo me he salido fuera un momento a tomar el fresco porque me aburría de cojones. Normalmente me aburro entre intelectuales de palo, pero si encima hablan en polaco ya es la monda lironda. Allí he visto una casa vieja. Una casa de ladrillo con una capita de mortero decrépita. ¡Qué bonita era! Y, como ser humano que soy, me ha dado por comparar. Esa casa era preciosa. Me gustan las cosas que se caen. En esa casa podías ver donde se acumulaba la humedad más en invierno y deterioraba la fachada. Cómo el tiempo había hecho que las juntas y las vigas retorciendose pacientes se había liberado poco a poco de parte del mortero y de cuando en cuando, de los ladrillos que les cubre y reviste. Si tenías un poco de imaginación, podías intuir toda la estructura del edificio desnuda con los obreros paseandose por las vigas. Muy bonita me ha parecido la idea. Las casa hablaba de lo que había sido. Y en consecuencia de lo que ahora es.

Esa casa decía más de sí que cualquier mequetrefe de los que estábamos en la fiesta. Tenía un pasado de verdad. Había aprendido con el tiempo a cómo seguir en pie antes las inclemencias y lo enseñaba en carne viva. Se veía en sus esquinas desgastadas lo que fue. A veces era deshonesta, porque tenía ciertos parches para esconder su peores vergüenzas o sobrellevar sus peores debilidades. Pero nadie podrá jamás discutirme que esa casa tenía un pasado.

Todos los mamones que estabamos en esa exposición deberiamos avergonzarnos de pasearnos como gallitos como nos paseabamos delante de aquella casa. Con el alcohol y las estupidas vestimentas de algunos para parchear hasta no dejar ni un ladrillo a la vista de lo que de verdad somos. Buscando más lo que expresar que cómo expresarlo. Parodiando nuestra nimiedad con alardes de integridad vanos y ridículos. Buscando sin encontrarnos (diría Serrat).

Quiero ser como la casa. Como los abuelos con los que me sentaba cuando evitaba ir a clases de italiano y me contaban sus historietas de cuando eran jovenes, con parches también, pero que venían de algún lado. Teniendo un pasado que valga la pena contar y recordar. Que queramos contar. Hablando de lo que son más de lo que pretendemos ser. Dejando de jugar a vivir y vivir. Amando como se debe amar. Dejandonos amar, pero a nosotros , no a nuestros parches.

En fin. Me voy a un bar a intentar follar no sin consultar antes las palabritas de la R.A.E.

parche.

(Del fr. ant. parche, badana, cuero, y este del lat. Parthica [pellis], cuero de Partia).


1. m. Pedazo de tela, papel, piel, etc., que se pega sobre una cosa, generalmente para tapar un agujero.

2. m. Trozo de lienzo u otro material semejante que contiene un medicamento, y se pone sobre una parte determinada del cuerpo.

3. m. Círculo de papel untado con pez o trementina y adornado de cintas, que como suerte de lidia se ponía en la frente del toro.

4. m. Cada una de las dos pieles del tambor.

5. m. tambor (? instrumento musical).

6. m. Cosa sobrepuesta a otra y como pegada, que desdice de la principal.

7. m. Especialmente en la pintura, pegote o retoque mal hecho.

8. m. coloq. Solución provisional, y a la larga poco satisfactoria, que se da a algún problema. No ponemos más que parches y la situación empeora.

pegar un ~ a alguien.

1. loc. verb. coloq. Engañarle sacándole dinero u otra cosa, pidiéndoselo prestado o de otro modo, con ánimo de no devolvérselo.



intelectual.

(Del lat. intellectualis).


1. adj. Perteneciente o relativo al entendimiento.

2. adj. Espiritual, incorporal.

3. adj. Dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras. U. m. c. s.

El poder de seducción de un dedo indice.

¡Y seguimos con el rollito nostálgico! De quien me estoy acordando ahora espero que si que siga vivo. Es una muchacha de algo más edad que yo. Escorpio. Recuerdo. Compañera de la Facultad de Bellas Artes y más rara que un gato verde. Pero la chica era de lo más sensual que había visto nunca. Y no creo que vea a otra que la supere. Que la iguale, espero que sí. Tenía un tono de voz tenue y a veces infantil.

Casi nunca me miraba a los ojos. Solo si decía alguna picardía o me daba algo acompañado con un "Toma. Pah ti." de voz dulzona. Me tocaba solo de vez en cuando. Solo un instante. A veces me palmeaba en el hombro. Otras me metía el dedo en el ombligo por encima de la camiseta durante una fracción de segundo. Una vez jugueteó un poco con mi pendiente. A mí, que tengo las orejas más subceptibles a rocecitos a este lado del Vístula.

Me gustaba acercarme a hablar con ella cuando la pillaba sola retirada del resto de la multitud. Se encongía en la esquina de algún banco o en el cesped concentrada en ella misma y en lo que hacía. Hablabamos de chorradas. No recuerdo practicamente nada. Palabras vacías casi completamente. Pocas frases se me quedaron en la cabeza de todo lo que decía. Era siniestra y vestía mucho de negro, tenía un perro de esos que si quieren matar, lo hacen de maravilla y recuerdo también que su familia podía comprar en el Macro. Tenía el pelo negro azabache y la piel clarita. Dibujaba increibemente bien con una facilidad indignante. Le comía la desidia. A veces se pintaba los ojos de rojo, lo cual me encantaba. Tenía siempre un culo precioso que se intuía detrás de los pantalones desgastados de turno mientras andaba con esos aires de "¡paso! ¡Qué me pesa la vida!". Las manos pequeñitas con lod dedos algo rechonchos. Era capaz de tocar el suelo con las palmas de manos gracias sin doblar las piernas a una flexibilidad considerable. Y los labios de "muérdeme si te atreves".

El caso es que esa chiquilla siempre me hizo tilín. Pero el día que me empezó a atraer de veras fue un día que paso su dedo indice (supongo que sería ese dedo) por mi espalda mientras pasaba por detrás de mí en la clase de escultura al tiempo que decía "Hola" y siguió su camino hasta el sitio en el que ella tenía su estatua de arcilla. ¡Qué delirio me entró! No sé si fuy torpe o no. El caso es que a ese roce con el dedo le di un significado de mutua atracción. Y ese día el trabajo con la escultura me cundió de poco a nada gracias a que no dejaba de mirarla o de buscarla por la clase por el rabillo del ojo.

Una semana loquito estuve pensándome si decirla algo. Pero apereció un día con su novio de siempre por la facultad. Se le veía verdaderamente buen chico. Y encima enamorado. Aunque eso es salirse del tema. El caso es que eso hecho alejaba de mí la esperanza de estar con esa chica y alimentaba las fantasías de sexualidad clandestina con ella. Que si me la imagino en los baños de la facultad, que si sueño que nos quedamos encerrados en el edificio de noche. Y todo por un jodido dedo.

Después. Un día. Cuando yo ya me estaba calmando con el tema. Tubo su cara cerca de la mía momentaneamente por agacharnos los dos a por algo que estaba en el suelo o no se por que diantres. Y la chiquilla me dijo "¡Jo! ¡Qué bien oléis los chicos!". ¡Ay! ¡Idiota de mí! ¡Pensar que se ya desvanecía la inspiración! La inspiración e inquietud sexual se mantuvo como el primer día que ese dedo surcó mi espalda. Loquito me tuvo esa chica durante todo un curso. El de tercero, para ser más concreto.

Mi abuelo decía que las cosas tienen la importancia que las damos. Mi abuelo era muy listo y sabía lo que decía. ¿Qué importancia puede tener un dedo en una espalda si hubiera estado distraído con otras cosas, enamorado de otra chica o increiblemente enamorado de ella? ¿Si hubiera tenido un óptica más madura de lo que me rodeaba? ¿Si hubiera estado necesitado o borracho de cariño? ¿Me acordaría aun de ese dedo en esos casos? Mi abuelo tenia casi toda la razón. No hubiera sido lo mismo. Pero con la habilidad para tocar que tenía esa chica. De hacer que cada toque fuera un suspiro. Pese a que no lo mismo, algo de seguro hubiera sido.


seducir.

(Del lat. seducĕre).


1. tr. Engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo.

2. tr. Atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual.

3. tr. Embargar o cautivar el ánimo.




tacto.

(Del lat. tactus).


1. m. Sentido corporal con el que se perciben sensaciones de contacto, presión y temperatura.

2. m. Acción de tocar o palpar.

3. m. Manera de impresionar un objeto el sentido táctil.

4. m. Prudencia para proceder en un asunto delicado.

5. m. Med. Exploración, con las yemas de los dedos, de una superficie orgánica o de una cavidad accesible.

~ de codos.

1. m. Connivencia que establecen varias personas para favorecer algo o favorecerse, a veces en detrimento de otros.

2. m. Mil. Denota la unión que debe haber entre uno y otro soldado para que estén en formación correcta.

2.10.07

Alfonso

Se llamaba Alfonso.
Yo una vez tuve un buen amigo que perdí. Lo perdí demasiado pronto. Cuando aun era un niñato que no sabía demasiado bien el valor de la palabra amigo. Era una de esa personas con mucha clase. No es que fuera especialmente arreglado por el mundo o supiera como coger un cigarro o fuera un seductor de guante blanco. No. Nada de eso. Tenía clase porque era una de las personas con más expontaniedad que he conocido, sentido del humor, de la ironía y del respeto, y ante todo sabía lo que quería y cómo expresarlo. Era una de esas personas que daba gloria verlo.
Además, para echarle más sal al asunto, fue payaso de profesión, se fue a vivir a un pueblo perdido de Castilla la vieja con su Sonia y conducía una moto. En pocas palabras hacía con su vida lo que le da la gana. Y , por supesto demostraba cariño a quien le daba la gana y como le daba la gana. Cosa que hoy en día cada vez se ve menos y que a la gente como yo hace que apreciemos más cuando esos individuos (y digo individuos porque son únicos en su espicie) nos quieren aunque sea solo un poquito.
Cuando más le veía era cuando tenía unos trece o catorce años. El cuidaba de mí y de otro buen puñado de niños en los scouts. Daba gusto sentarse a su lado y no decir nada o hablar de tonterías. También hablabamos de cosas importantes como si fueran tonterías. O que el tio perro nos vacilara y se riera de nosotros haciendo que se despertara en muchos un gran cariño. Era tan bromista que la única vez que le cuerdo que se enfadó un poco me tuvo que llamar la atención con un "¡Ros, macho! ¡Qué te estoy hablando en serio!" porque me reí de él pensando que me estaba tomando una vez más el pelo.
Después dejó de ser mi monitor y le veía las veces en el bar donde trabajaba y ya cuando se fue de Madrid cuando se dignaba a bajar de su paraiso rural por temas de la carrera y otros menesteres. Recuerdo la ilusión que me hizo cuando quiso venir a ver una de mis exposiciones. O cuando me invitó a dar una vuelta en su moto por que yo no me atrevia a pedirselo. O simplemente la alegría que me daba escuchar su saludo "¿Qué pasa? Rosete. Macho." con ese tono de voz simpaticón que tiene un puesto de preferente entre mis recuerdos.
El caso es que me sentía de fábula cuano pensaba que en algún sitio rondaba el mejor payaso del mundo y ahora cada vez que pienso en él le hecho de menos muchísimo.
Yo tenía unos veinte años. Él murió por casualidad. En un accidente de tráfico por culpa de un camión mal cerrado del que se desprendió la carga sobre su coche. Creo que llamaron a mi hermano mayor mientras comíamos una tarde. Mi hermano volvió al salón y respodió a mi madre que preguntó rapidamento que había pasado con un corto "Alfonso se ha muerto". Yo ni me enteré realmente de lo que pasaba ante mis ojos por unos cinco minutos. Luego reaccioné y tras quedar con todo el mundo fuímos al funeral. Fue el primer funeral al que fuy en el que quien moría era un amigo. Alguien quien por puro hazar pasa por tu vida y te echa una manita para ser feliz o estar contento porque siente que lo necesitas o porque sí. La primera vez que me junté con más gente para sentir la ausencia de alguien que nos ayudaba a estar juntos. Y me impresionó la situación, hasta ese día no sabía bien lo que era la amistad por no haberla perdido y por no haber compartido esa pérdida con otros amigos.
El día siguiente me corté el pelo en un momento que estaba solo en casa. Frente al espejo. No sé si por rabia, por impotencia, por desamparo o porque hostia. Estaba dopado de ausencia y en esos momentos uno siente, sin saber que siente realmente. Y después la vida siguió. La muy perra no espera nunca.
Ese amigo se llamaba Alfoso. Y cuando me da por recordarle de y echarle muchísimo de menos todavía el muy cabrón va y me arranca una sonrisa.

Y ahora, las dos de la RAE. Van por ti Alfonso.

amigo, ga.
(Del lat. amīcus).
1. adj. Que tiene amistad. U. t. c. s. U. como tratamiento afectuoso, aunque no haya verdadera amistad.
2. adj. amistoso (‖ perteneciente a la amistad).
3. adj. Que gusta mucho de algo.
4. adj. poét. Dicho de un objeto material: Benéfico, benigno, grato.
¶ MORF. sup. irreg. amicísimo.
5. m. y f. Persona amancebada.
6. m. Ingen. En las minas, palo que se coloca atravesado en la punta del tiro o cintero para que, montándose los operarios, bajen y suban por los pozos.
7. f. Méx. Escuela de niñas.
8. f. p. us. Maestra de escuela de niñas.
~ del asa.
1. m. y f. coloq. desus. amigo íntimo.
~ de pelillo, o ~ de taza de vino.
1. m. y f. coloq. desus. amigo que lo es solamente por interés y conveniencia.
~ hasta las aras.
1. m. y f. desus. amigo que profesa fina amistad a otra persona sin exceder los límites de lo justo y honesto.
falso ~.
1. m. Gram. Cada una de las dos palabras que, perteneciendo a dos lenguas diferentes, se asemejan mucho en la forma, pero difieren en el significado.
tan ~s, o tan ~s como antes; o tan ~s como siempre.
1. exprs. U. como fórmula para manifestar la disposición del hablante a continuar una buena relación con su interlocutor, interrumpida o en peligro de romperse.

vida.
(Del lat. vita).
1. f. Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee.
2. f. Estado de actividad de los seres orgánicos.
3. f. Unión del alma y del cuerpo.
4. f. Espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento de un animal o un vegetal hasta su muerte.
5. f. Duración de las cosas.
6. f. Modo de vivir en lo tocante a la fortuna o desgracia de una persona, o a las comodidades o incomodidades con que vive.
7. f. Modo de vivir en orden a la profesión, empleo, oficio u ocupación.
8. f. Alimento necesario para vivir o mantener la existencia.
9. f. Conducta o método de vivir con relación a las acciones de los seres racionales.
10. f. Ser humano.
11. f. Relación o historia de las acciones notables ejecutadas por una persona durante su vida.
12. f. Estado del alma después de la muerte.
13. f. prostitución (‖ actividad de quien mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero). Echarse a la vida Ser de la vida
14. f. Cosa que origina suma complacencia.
15. f. Cosa que contribuye o sirve al ser o conservación de otra.
16. f. Estado de la gracia y proporción para el mérito de las buenas obras.
17. f. Vista y posesión de Dios en el cielo. Mejor vida Vida eterna
18. f. Expresión, viveza, especialmente hablando de los ojos.
19. f. Animación, vitalidad de una cosa o de una persona. Esta ciudad tiene poca vida nocturna Es un cuadro con mucha vida
20. f. aleluya (‖ pliego con una serie de estampitas).
~ airada.
1. f. vida desordenada, licenciosa o violenta.
~ animal.
1. f. Aquella cuyas tres funciones principales son la nutrición, la relación y la reproducción.
~ canonical, o ~ de canónigo.
1. f. coloq. La que se disfruta con sosiego y comodidad.
~ capulina.
1. f. Méx. buena vida.
~ de relación.
1. f. Biol. Conjunto de actividades que establecen la conexión del organismo vivo con el ambiente, por oposición a la vida vegetativa.
~ espiritual.
1. f. Modo de vivir arreglado a los ejercicios de perfección y aprovechamiento en el espíritu.
~ media.
1. f. Fís. Tiempo en que se reduce a la mitad el número de átomos de un nucleido radiactivo.
2. f. Tiempo en que se reduce a la mitad la cantidad de una sustancia, propia o extraña, en un organismo o sistema.
~ papal.
1. f. coloq. vida canonical.
~ y milagros.
1. f. coloq. Modo de vivir, mañas y travesuras de alguien, y en general sus hechos.
la otra ~, o la ~ futura.
1. f. Existencia del alma después de la muerte.
la ~ pasada.
1. f. Acciones ejecutadas en el tiempo pasado, especialmente las culpables.
buena ~, o gran ~.
1. f. vida regalada.
media ~.
1. f. Estado medio de conservación de una cosa.
2. f. Cosa de gran gusto o de gran alivio para alguien.
a ~.
1. loc. adv. Respetando la vida. No dejar hombre a vida Resinar a vida los pinos
a ~ o muerte.
1. loc. adv. Denota el peligro de muerte que existe por la aplicación de un medicamento o por una intervención quirúrgica.
2. loc. adv. U. para hacer ver el riesgo que conlleva realizar algo, dudando de la eficacia del método que se sigue.
buscar, o buscarse, alguien la ~.
1. locs. verbs. Emplear los medios conducentes para adquirir el mantenimiento y lo demás necesario.
2. locs. verbs. Inquirir con solicitud o curiosidad el modo de vivir de otra persona, especialmente para descubrirle algún defecto.
buscar alguien ~.
1. loc. verb. ant. buscar la vida.
consumir la ~ a alguien.
1. loc. verb. Ocasionarle gran molestia o enfado, o fatigarle mucho los trabajos y necesidades.
costar la ~.
1. loc. verb. U. para ponderar lo grave de un sentimiento o suceso, o la determinación a ejecutar algo, aunque sea con riesgo de la vida.
dar algo la ~ a alguien.
1. loc. verb. Sanarlo, aliviarlo, fortalecerlo.
dar alguien la ~ por una persona o cosa.
1. loc. verb. Sacrificarse voluntariamente por ella.
dar alguien mala ~ a otra persona.
1. loc. verb. Tratarla mal o causarle pesadumbres.
darse alguien buena ~, o la gran ~, o la ~ padre.
1. locs. verbs. Entregarse a los gustos, delicias y pasatiempos.
2. locs. verbs. Buscar y disfrutar sus comodidades.
de mala ~.
1. loc. adj. Dicho de una persona: De conducta relajada y viciosa.
de mi ~.
1. expr. U., pospuesta al nombre de una persona, para denotar afecto, impaciencia o enfado.
de por ~.
1. loc. adv. Perpetuamente, por todo el tiempo que alguien vive.
de toda la ~.
1. expr. coloq. Desde hace mucho tiempo.
en la ~, o en mi, tu, etc., ~.
1. locs. advs. Nunca o en ningún tiempo. U. para explicar la incapacidad o suma dificultad de conseguir algo.
enterrarse alguien en ~.
1. loc. verb. Retirarse de todo comercio del mundo, y especialmente entrar en religión.
entre la ~ y la muerte.
1. loc. adj. En peligro inminente de muerte. Estuvo, se encontró entre la vida y la muerte. U. t. c. loc. adv.
en ~.
1. loc. adv. Durante ella, en contraposición de lo que se ejecuta al tiempo de la muerte o después.
escapar alguien con ~, o la ~.
1. locs. verbs. Librarse de un grave peligro de muerte.
ganar, o ganarse, alguien la ~.
1. locs. verbs. Trabajar o buscar medios de mantenerse.
hacer alguien por la ~.
1. loc. verb. coloq. comer (‖ tomar alimento).
hacer ~ el marido y la mujer.
1. loc. verb. Vivir juntos y tratarse como tales y como es de su obligación.
llevar alguien la ~ jugada.
1. loc. verb. coloq. Estar en notable riesgo de perderla.
meterse alguien en ~s ajenas.
1. loc. verb. Murmurar, averiguando lo que a alguien no le importa.
mudar alguien de ~, o la ~.
1. locs. verbs. Dejar las malas costumbres o vicios.
nunca en la ~.
1. loc. adv. en la vida.
partir, o partirse, alguien de esta ~.
1. locs. verbs. morir (‖ llegar al término de la vida).
pasar alguien a mejor ~.
1. loc. verb. Morir en gracia de Dios.
2. loc. verb. morir (‖ llegar al término de la vida).
pasar alguien la ~.
1. loc. verb. Vivir con lo estrictamente necesario.
pasar la ~ a tragos.
1. loc. verb. coloq. Ir viviendo con trabajos y penalidades.
perder alguien la ~.
1. loc. verb. Morir, particularmente de forma violenta.
poner la ~ al tablero.
1. loc. verb. Aventurarla, como hace el jugador con su dinero.
por ~.
1. loc. interj. U. para persuadir u obligar a la concesión de lo que se pretende.
2. loc. interj. U. por aseveración y juramento.
por mi ~, o por ~ de, o por ~ mía.
1. locs. interjs. U. como fórmula de juramento o atestación para asegurar la verdad de algo, o para dar a entender la determinación en que se está de ejecutarlo.
¿qué es de tu, su, etc., ~?
1. exprs. coloqs. U. como fórmula de salutación con una persona a la que hace algún tiempo que no se ve.
recogerse, o retirarse, alguien a, o a la, buena ~.
1. locs. verbs. recogerse a buen vivir.
saber alguien las ~s ajenas.
1. loc. verb. Informarse con curiosidad y malicia del porte y conducta de otra persona.
salir alguien de esta ~.
1. loc. verb. morir (‖ llegar al término de la vida).
ser alguien de ~.
1. loc. verb. U. para explicar, hablando de los enfermos y de los niños recién nacidos, la esperanza que se tiene de su salud.
ser la ~ perdurable.
1. loc. verb. coloq. Dicho de una cosa: Tardar mucho en suceder, en ejecutar o en conseguirse.
2. loc. verb. coloq. Dicho de una persona: Ser pesada y molesta.
tener alguien la ~ en un hilo.
1. loc. verb. coloq. Estar en mucho peligro.
tener alguien siete ~s como los gatos.
1. loc. verb. coloq. Salir incólume de graves riesgos y peligros de muerte.
traer alguien la ~ jugada.
1. loc. verb. coloq. llevar la vida jugada.
vender alguien cara la ~.
1. loc. verb. Perderla a mucha costa del enemigo.